jueves 19 de enero de 2012

El salvajismo de los arribistas: Las corridas de toros

El alcalde de Bogotá Gustavo Petro ha tomado partido con respecto a este espectáculo. El Distrito Capital no dará dineros públicos ni enviará representación a las corridas de toros. Para algunos la posición del alcalde es una simple decisión populista, aprovechando que supuestamente la gran mayoría de los ciudadanos son antitaurinos, para otros, la posición de Petro es acertada. En mi opinión, no me interesa que los motivos del alcalde sean mezquinos o no con respecto a las corridas de toros; lo cierto es que comparto la postura oficial del Distrito, ya que las corridas de toros son simples espectáculos circenses llenos de sangre y de humillación.

Las corridas de toros son herencia de un antiguo ritual griego de los misterios de Mitra, en los cuales se sacrificaban estos animales para simbolizar la superioridad de la razón sobre los instintos. Las corridas de toros son herederas de estos rituales de sangre. Los españoles nos dejaron estos espectáculos, que en gran medida también son derivaciones de las sangrientas orgías con leones que se desarrollaron en el coliseo romano. Hoy en día, estas corridas se desarrollan en medio de un ritual de arribismo y esnobismo. Muchas personas que van a estos espectáculos desconocen el ritual milenario del cual deviene la fiesta taurina, e incluso, no les gusta el show macabro, sino que simplemente asisten para que los vean en las tribunas ataviados de sombreros, y de una bolsa de cuero donde consumen licor.

La tauromaquia ha sido expuesta por algunos como una especie de arte, o como un deporte, o como una tradición cultural, sin embargo, si bien es cierto nuestra herencia hispánica ha practicado las corridas de toros por siglos no por eso el espectáculo taurino es válido o moral. A contrario sensu, las corridas de toros son burdas fiestas de sangre donde se somete a un toro a humillación y tortura so pretexto de no morir en un matadero a sangre fría. Los taurinos (aficionados a los toros) exponen con ímpetu de letrados que la tauromaquía es bella porque muestra la confrontación del hombre contra el animal, pero, se les olvida mencionar que no es la lucha limpia de un hombre contra un animal, sino de varios hombres armados contra un indefenso toro. Sería una lucha limpia si el torero saliera a darse puños con el toro, sin la ayuda de banderillas, espadas, o banderilleros.

Los taurinos opinan que hay una hipocrecía por parte de los antitaurinos con respecto a este espectáculo, ya que afirman que estos últimos en su gran mayoría son consumidores de carne. Mejor dicho, los taurinos opinan que si se prohiben las corridas también se debería prohibir el consumo de carne porque allí también se sacrifican animales. Esta posición es absurda, e ignorante. El consumo de carne es una necesidad para muchos seres humanos, ya que por motivos nutricionales ciertos componentes alimenticios sólo se pueden encontrar en la carne animal. Sin embargo, una cosa es matar un pollo con respeto y con el propósito de saciar el hambre, y otra cosa es torturar a un toro como espectáculo para saciar las necesidades de esnobismo, arribismo, y lagartería de un sector de la sociedad. En la religión judía por ejemplo se mata al animal con respeto, incluso, son los rabinos los únicos autorizados para sacrificar animales en un ritual sobrio y discreto que pide permiso a la víctima; y no una corrida con borrachos y filipichines tomándose fotos para salir en las páginas sociales de las revistas de farándula. Por eso, decir que el alcalde de Bogotá también debería prohibir el consumo de carne, ya que está en contra de las corridas de toros, es absurdo. El consumo de carne es nocivo, cuando se hace en exceso, y posiblemente hacia futuro toda  la sociedad humana sea vegetariana, pero actualmente, por motivos morales, mentales, y nutricionales prohibir el consumo de carne es imposible y no se puede asimilar o igualar con el vergonzoso espectáculo de la corrida de toros. Estoy de acuerdo con el alcalde Petro, los recursos del Estado no se pueden utilizar para rituales de sangre, porque estoy seguro que todos aquellos que aman los rituales de sangre con animales, también tienen una secreta predilección por los rituales con sangre humana. Por eso, si este país quiere cambiar, deben prohibirse los rituales circenses con animales de todo tipo; es un imperativo moral y cultural, debe imponerse la cultura de la vida en Colombia, y dejar atrás la cultura de la largartería y del esnobismo que ve la muerte como una simple anéctoda para divertirse un domingo por la tarde.

miércoles 14 de diciembre de 2011

martes 25 de octubre de 2011

viernes 14 de octubre de 2011

"The Big Bang Theory": una excelente comedia para nerds


Hace rato no le prestaba demasiada atención a un programa de televisión. En los años 80, mis comedias favoritas eran: "Tres son compañía", "Lazos familiares", "ALF", "¿Quién manda a quién?", "Dejémonos de vainas", entre otras. Sin embargo, mi gusto por este tipo de programas decayó dramáticamente; las comedias que todos vieron años después como "Friends" o "Seinfeld" nunca me despertaron interés. Durante todos estos años me he dedicado a ver noticieros, películas, realitys, documentales, partidos de fútbol, concursos, programas de opinión, etc; pero el género de la comedia gringa y hasta colombiana pasó a un segundo plano, casi que inadvertida.  

Hace algunos meses una amiga (más exactamente mi ex novia Paola), me recomendó un programa de televisión que a ella le parecía fabuloso, se trataba de "The Big Bang Theory". Esta comedia ya la había visto anunciada en el canal Warner, pero, en realidad no le había puesto mucha atención. Hace algunas semanas me quedé a ver un capítulo de la comedia y resulté prendido. Trato de ver esta comedia el mayor número de veces posible, y me he convertido en un verdadero fan.    

La comedia describe el mundo cotidiano de un par de supergenios que viven juntos llamados Sheldon y Leonard y de sus amigos Howard y Raj. El primero- Sheldon-, es físico teórico; y el segundo- Leonard-, es físico experimental. Los dos supergenios o nerds, tienen una joven vecina muy bonita que vive en el apartamento de enfrente, que se llama Penny; una chica que quiere ser actriz y que no es tan inteligente como ellos, pero que vive metida en el apartamento de estos.

Las situaciones que se presentan en la comedia son a veces excéntricas, y a veces son puro humor negro. El protagonista de la comedia - por así decirlo-, es el actor Jim Parsons, galardonado con el Emmy y con el Globo de Oro por su actuación en este programa. Jim Parsons interpreta el papel de Sheldon Cooper; un supergenio que es absolutamente psicorígido, y que trata de sobresalir exhibiendo su inteligencia a partir de sus comentarios y elucubraciones. Sheldon Cooper es antipático, ególatra, ingenioso, vanidoso, pero a la vez es una persona sensible y dramáticamente solitaria. Su compañero de apartamento, es Leonard Hofstadter, un supergenio que no es tan prepotente ni tan ególatra como Sheldon. Leonard, sin embargo, se enamora de la vecina de al lado - Penny-, lo que desencadena una serie de eventos extraños para el grupo de amigos de los supergenios. Penny, interpretada por la bellísima actriz Kaley Cuoco, es una chica joven que trabaja en un restaurante como mesera, y que tiene el sueño de convertirse en actriz.


Los otros dos amigos de Sheldon y de Leonard, son Howard y Raj. El primero es un ingeniero judío, y el segundo es un astrofísico de la India. Ambos son amigos de Leonard, pero también comparten sus ratos libres con Sheldon, a quien no le queda otra alternativa que unirse a este grupo. Los cuatro genios son nerds; son amantes de Star Wars, de Star Trek, de El señor de los anillos, de los comics, de los juegos de vídeo y de rol, y de la tecnología. Yo diría que "The Big Bang Theory" es una comedia al estilo "Friends" pero para nerds; esto lo digo sin ser un experto en la comedia protagonizada por la actriz Jennifer Aniston.

Yo creo que este programa tiene todos los elementos que le gustan a los nerds: una chica rubia encantadora (Penny), una relación de amor entre uno de los nerds y Penny, diálogos inteligentes, situaciones absurdas, y una automofa o autoburla de la cultura nerd. Tal vez yo sea un nerd, y por eso me gusta "The Big Bang Theory"; y tal vez una comedia de este estilo hacía falta en el extenso género humorístico del programa cómico gringo. La comedia ha alcanzado un éxito inusitado en Estados Unidos y en los países donde se transmite; ha sido nominada a diferentes premios, como los Emmy, los Television Critics Awards, y los Globos de Oro; y su actor principal Jim Parsons se ha ganado todos estos premios por su papel de Sheldon Cooper. 

Otra vez volví a ver este género televisivo. Nuevamente vuelvo a sentir las carcajadas grabadas de las comedias gringas, nuevamente me deleito con el chiste flojo y con la situación hilarante de estas historias, y sé que mucha gente lo hace. "The Big Bang Theory" propone algo nuevo en la televisión: la historia de los antihéroes, ya que retratar la vida de cuatro nerds no muy guapos pero sí muy inteligentes es arriesgado; ya que la televisión desde que nació trata de mostrar el mundo ideal, el mundo de las modelos y los modelos, el mundo de lo que debería ser la belleza. Esta comedia retrata todo lo contrario, el mundo de lo que no quieren ser los hombres y de lo que no quieren ser las mujeres, y tal vez por esto ha contado con tremendo éxito, ya que reírse de uno mismo es placentero.